El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Recuperan la información de los “rígidos” de las computadoras en la Escuela Normal

María Belén Yunes, Jefa de Inspectores de Enseñanza del Distrito, confirmó que, luego de la primera evaluación realizada esta mañana, se comprobó que los discos rígidos de las computadoras que estaban en la Secretaría de la Escuela Normal siguen funcionando.
De tal forma, una valiosa documentación sobre la planta de personal del edificio, los alumnos, las matrículas y los docentes podrá recuperarse. Los gabinetes y los monitores de las computadoras quedaron completamente destruidos.
Yunes, junto a los directivos y arquitectos de Infraestructura Escolar, realizaron esta mañana un informe de pérdidas para ser presentado ante la Dirección General de Cultura y Educación para solicitar un subsidio específico de emergencia.
Entre la documentación que se perdió con el incendio intencional de la mañana de ayer se encuentran libros con archivos del Instituto Superior 119 correspondientes a los períodos lectivos 2008 y 2009.
Además del costoso mobiliario del establecimiento, también quedaron destruidos equipos informáticos, filmadoras, cámaras, equipos de música y calculadoras científicas. El monto total de las pérdidas superaría, de acuerdo al informe de las arquitectas de Infraestructura, los 60 mil pesos.