Mariel Mitidieri presentó "Herederos de la Laguna" en el Club Náutico

El Club Náutico San Pedro fue escenario de un emotivo encuentro cultural en el marco de las actividades camino a su 119º aniversario. Este miércoles 29 de julio, las instalaciones de la Escuela Náutica Guillermo Brown acogieron la presentación del libro "Herederos de la Laguna", una obra escrita por la sampedrina Mariel Mitidieri que convocó a más de 80 personas, entre miembros de la Comisión Directiva, deportistas, referentes históricos del canotaje y vecinos vinculados a la historia fluvial de la región. La conducción de la jornada estuvo a cargo de Sonia Secchi, secretaria de la Comisión Directiva del club. La velada combinó recuerdos, reflexiones e historias compartidas frente a la mirada atenta de un público que colmó el salón, con el marco natural de la laguna de fondo. Durante el evento, la autora estuvo acompañada por Lola Barceló, ilustradora del libro y joven navegante de la clase Optimist de la institución, quien ofreció la lectura de alguno...

Patovicas agredieron a un joven de 17 años

Un joven de 17 años fue víctima de una agresión por parte de custodios de un pub ubicado en Pellegrini, entre Las Heras y Obligado de San Pedro.
Según el parte policial, poco después de las 2 de la madrugada del domingo, se acercó a la puerta del comercio junto a cuatro amigos y, una vez en la entrada, el personal de seguridad no le permitió el ingreso. Al consultar sobre los motivos, los “patovicas” le respondieron: “Vos no entrás porque sos un negro de mierda, siempre buscás quilombo”.
El denunciante preguntó por qué lo discriminaban, y los custodios repitieron el mismo concepto agraviante.
Ante esa situación, el joven decidió retirarse del lugar, cuando advirtió que los sujetos comenzaban a correrlo con intenciones de golpearlo, siendo alcanzado a unos veinte metros de la puerta de ingreso. Uno de los “patovicas” lo tomó de los brazos y el otro le aplicó golpes de puño en todas partes del cuerpo. En ese momento llegó al lugar personal policial, obligando a los agresores a tirarlo al piso, aunque antes de dejarlo le presionaron la cabeza contra el suelo para inmovilizarlo.