Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Historias de la diversidad y la desigualdad (por Felicitas Bernasconi)

(...) Las dos situaciones, el acto de De Narváez y la charla de Valko, se enmarcan en un mismo contexto pero desde visiones muy diferentes: mientras uno hablaba de la propiedad, el campo y la posibilidad de recuperar el poder adquisitivo de un sector bien definido, otro conversaba sobre la necesidad de recuperar la memoria y abrir fronteras para no olvidar al otro. Mientras uno caminaba por las calles céntricas intentando conocer la “realidad” de San Pedro y rodeado de personas que a su vez impedían el acercamiento, otro hablaba de contacto, de unión y de intercambio: de hecho, dos indígenas cerraron la charla expresando su situación actual (...)
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