El Sanatorio COOPSER reanuda la atención para afiliados de Unión Personal y Accord Salud

El Sanatorio COOPSER informó de manera oficial la normalización de sus servicios en consultorios para los beneficiarios de las obras sociales Unión Personal y Accord Salud, luego de un período de interrupción en las prestaciones motivado por incumplimientos financieros. ​La decisión de restablecer la atención médica se fundamenta en la cancelación de una parte significativa de la deuda pendiente que las mencionadas entidades mantenían con el centro de salud. Este avance en las negociaciones permitió destrabar el conflicto que afectaba la cobertura de una amplia nómina de afiliados en la región. ​A partir de este anuncio, los pacientes bajo dicha cobertura técnica están habilitados para solicitar turnos y realizar consultas ambulatorias con normalidad. Los servicios se encuentran operativos para todas las especialidades y profesionales médicos que integran la cartilla del Sanatorio COOPSER, garantizando así la plena vigencia de los derechos prestacionales de los usuarios.

Los jóvenes no utilizaron los colectivos a la salida de los boliches bailables

Se desarrolló en la noche del viernes la primera jornada de control coordinada por la Municipalidad de San Pedro y la Policía Distrital.
El Inspector General, Domingo Bronce, confirmó que los boliches bailables cerraron, según lo convenido, a las 5.30, momento en que comenzó la desconcentración de los asistentes de la zona céntrica.
Pese a que un acuerdo entre el Municipio y la empresa de transporte Jorge A. Caso permitió que se dispusiera de tres colectivos para el transporte de los jóvenes a los barrios, el servicio fue utilizado apenas por dos personas. Esta noche se repetirá la experiencia, con dos recorridos especialmente diagramados para llegar a todos los sectores de la ciudad.
Minutos antes del cierre de los locales nocturnos, Inspección General dispuso el retiro del sector de los vendedores ambulantes de panchos y el cierre de los shops entre las 5 y las 7 de la mañana.
Los controles de alcoholemia terminaron con la detección de cinco conductores de automóviles y cinco de motos que excedían el nivel permitido de alcohol en sangre. Entre los automovilistas, solo uno de ellos sufrió el secuestro del vehículo, mientras que en los otros cuatro casos quienes viajaban con ellos siguieron manejando.
El operativo conjunto fue coordinado por Bronce, en conjunto con el capitán Ortega, de la Patrulla Rural.