Fiesta del Durazno: Pilar Sánchez e Ismael Frías son los Embajadores y Jorge Taurizano ganó el Oro por su producción

La 26.ª Fiesta Provincial del Durazno y la Producción vivió este sábado una jornada a plena fiesta en en las instalaciones del Club Agricultores.  Además de los artistas sobre el escenario, se vivió la premiación de los mejores ejemplares de la temporada y la elección de los nuevos representantes de la festividad para el período 2026. En el marco del tradicional Certamen del Durazno, el máximo galardón fue para el productor Jorge Taurizano, quien recibió el premio de Oro por la calidad de su producción. El podio se completó con la distinción de Plata para TomJug y el Bronce para El Pampero, mientras que los productores Marcelo Rosales y Rubén Artigues recibieron la primera y segunda mención especial, respectivamente.

Grave incidente en la comisaría con el protagonista de un accidente de tránsito

Un violento incidente tuvo lugar ayer por la tarde en la comisaría local cuando una persona identificada como Diego Esteban Rico, de 21 años, se hizo presente en la oficina de guardia profiriendo insultos contra los efectivos y reclamando que “hicieran algo” porque le habían chocado la moto.
La actitud hostil de Rico (quien cuenta con varios antecedentes policiales) se prolongó durante varios minutos, creciendo en intensidad, obligando a la intervención del capitán Pedro Biaín, quien intentó calmarlo. En ese momento, Rico se abalanzó sobre uno de los policías intentando golpearlo, al tiempo que hacía su ingreso a la dependencia un hombre de 38 años, quien venía a denunciar a la misma persona por el accidente.
El denunciante señaló ante los policías que Rico lo había amenazado de muerte y le había arrojado piedras luego del incidente de tránsito.
Cuando los efectivos de la comisaría intentaron aprehenderlo, el joven se resistió con dureza hasta que fue reducido. En momentos en que era trasladado por el patio de la dependencia, el joven Rico rompió los vidrios del baño cortándose en su mano izquierda. Inmediatamente a continuación, comenzó a arrojar sangre sobre los uniformados, amenazándolos con que estaba infectado de HIV, hasta que pudieron trasladarlo a uno de los calabozos. Una vez en la celda continuó con las amenazas y los insultos, impidiendo que pudiera recibir asistencia para su herida. Al calmarse, el médico policial constató que presentaba una herida cortante en la mano izquierda, que no revestía mayor gravedad.