Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Hallaron restos de un perezoso gigante de 3 toneladas y 400 mil años de antigüedad

En una capa formada hace más de 400.000 años y en un sitio ubicado a unos 5 kilómetros de la ciudad de San Pedro (Buenos Aires, Argentina), fue hallado el húmero derecho de un perezoso gigante que habitó la zona durante el Pleistoceno superior.
La pieza, de unos 75 cm. de longitud, fue recuperada por el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo de trabajo del Museo Paleontológico de San Pedro, en sedimentos depositados durante una edad geológica denominada “Bonaerense”, que se encuentra incluida en los estratos correspondientes al Pleistoceno medio a superior.
Este húmero petrificado era parte del brazo derecho de un Lestodonte (Lestodon armatus), enorme perezoso terrestre cuya longitud alcanzaba los 4 metros y su peso superaba los 3.000 Kg.
Estos grandes mamíferos herbívoros se alimentaban del follaje de árboles de mediana altura que tapizaban la llanura pampeana prehistórica, como el tala, espinillo, etc. Para alcanzar las ramas estaban dotados de grandes garras de hasta 25 cm. de largo con las que acercaban las hojas a sus poderosas mandíbulas.
La totalidad del cuerpo de estas bestias estaba cubierta por un pelaje abundante. Su tamaño los colocaba entre los animales terrestres más grandes que hayan habitado en América del Sur, formando parte de una fauna muy particular que se extinguió hace unos 10.000 años.
Según la opinión del Sr. José Luis Aguilar, jefe del equipo del Museo de San Pedro “este fósil se suma a otros ejemplares de Lestodontes recuperados en diferentes puntos de la zona pero siempre en la misma capa de suelo, detalle que nos cuenta de una gran presencia de estos perezosos que, seguramente, encontraron en ese momento un clima y ambiente ideal para su desarrollo”.