Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

¿De todos los argentinos? (por Eduardo Campos)

Poco a poco Vuelta de Obligado va teniendo los actos que se merece. No por lindos o por calidad de los mismos sino porque, a través de ellos, va quedando claro para todo el país que en ese lugar, 163 años atrás, ocurrió un hecho histórico muy importante.
También va quedando claro que, por cuestiones políticas, se lo mantuvo oculto a la ciudadanía durante ese lapso (...)

[Ver columna completa en Columnas San Pedro]