Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Descontrol y saqueos en medio de las tareas de policía y bomberos sobre la ruta

Cientos de habitantes, incluyendo decenas de niños, de Río Tala, Bajo Tala, Bajo Campodónico y La Tosquera llegaron masivamente al kilómetro 150 de la Ruta 9 y comenzaron a llevarse la carga de varios de los camiones cargados con alimentos que estaban ubicados sobre las banquinas.
Abel Rodríguez, propietario de uno de los camiones que transportaba latas con arbejas, confirmó que fue él quien les permitió a los vecinos llevarse la carga que no podía ser reutilizada.
Algunos de ellos intentaron incluso parte del aluminio y otros metales de los vehículos siniestrados, incluyendo el micro en el que murieron los dos choferes. Al entorpecerse las tareas de rescate, la policía debió intervenir en forma más activa