Rock en Baradero: Pogo y ritual entre la lluvia, el sol, el calor y el frío

Bien entrada la madrugada del domingo, el cansancio comenzaba a ganarle a las miles de personas que colmaron el Anfiteatro Municipal de Baradero reconvertido en la República del Rock. Después de dos días, el calor insoportable, la humedad pegajosa, el viento, la lluvia, el sol y, finalmente, el frío, eran demasiado. Pero Rock en Baradero siempre tiene algo más. El sopapo para despertar a los que se quedaron para el final llegó de la mano de Peces Raros y una explosión audiovisual adrenalínica y sin espejos en los que mirarse dentro de la música argentina de este siglo. 

Rompieron una luminaria en la peatonal

Durante el fin de semana, sujetos desconocidos provocaron el primer acto de vandalismo en la peatonal permanente, al quebrar una de las columnas de iluminación. El episodio se produjo durante la madrugada del sábado para el domingo, en una columna situada a metros de calle Mitre.
Los vándalos se colgaron de la columna y la quebraron en la unión de dos caños, provocando una caída que rompió las luminarias.
Los delincuentes se llevaron los parlantes que difunden música ambiental.