Avanza el reemplazo del adoquinado por hormigón en el ingreso a la Terminal de Ómnibus

 El Municipio dio inicio a los trabajos de refacción y acondicionamiento en el sector de ingreso de colectivos de la Terminal de Ómnibus local. La obra contempla el retiro integral del adoquinado deteriorado en el acceso principal y su reemplazo por losas de hormigón, una intervención planificada para optimizar la circulación del transporte y garantizar la durabilidad de la calzada ante el tránsito pesado. Las tareas forman parte del plan de mejoras que el Ejecutivo local lleva adelante desde que el predio pasó a la órbita de la administración municipal. El intendente Cecilio Salazar recorrió el inicio de los trabajos acompañado por el secretario de Obras Públicas, Mariano Brañas; el secretario de Servicios Públicos, Adrián Devito; y el secretario de Seguridad, Eduardo Álvarez.

Hallan restos de un perezoso gigante


El Museo Paleontológico de San Pedro dio a conocer un nuevo descubrimiento. En momentos en que el grupo efectuaba una prospección de los cortes de suelo presentes en un predio de la empresa “Eligio Biscia e hijos”, en la zona de “Bajo Campodónico”, advirtieron la presencia de un hueso fósil a unos 4 m de profundidad del nivel de piso actual.
Al momento de la extracción se pudo observar que se trataba de un cráneo fragmentado de algún tipo de perezoso gigante.
Personal del Museo de San Pedro se trasladó hacia el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Allí, luego de comparar con fósiles de esa institución, se pudo establecer que se trataba de la sección posterior del cráneo de un ejemplar de Scelidotherium que vivió en la zona hace más de 700.000 años.
Estos animales poseían un cráneo alargado, estrecho y pequeño si se lo compara con el resto del cuerpo.
De acuerdo al registro fósil, los Scelidotherium habitaron, durante casi todo el Pleistoceno para desaparecer a principios del Holoceno, unos 10.000 años atrás.
Con ese nombre se conoce a un animal de aspecto similar a un oso hormiguero actual pero de talla mucho mayor: Scelidotherium llegaba a medir unos 2.50 m de longitud y unos 1.40 m de altura.
Su cuerpo, al igual que el de todos los perezosos prehistóricos, estaba cubierto por una gruesa piel y sus manos dotadas de poderosas garras. Estas últimas, además de ser armas de defensa, habrían servido para romper termiteros o excavar en busca de raíces.