El navegante David Ruiz presenta en el Club Náutico la historia de su vuelta al mundo en solitario

El Club Náutico San Pedro invita a la comunidad a participar de la charla “irse.” , una propuesta cultural que se llevará a cabo hoy, martes 28 de abril, a las 19:30 en el Salón Social de la institución. El encuentro contará con la disertación del navegante y publicista catalán David Ruiz , quien compartirá los detalles de su experiencia tras completar una vuelta al mundo en solitario . La travesía de Ruiz se extendió durante casi cuatro años —específicamente tres años, diez meses y 26 días— a bordo de su velero "Thor" , una embarcación de aluminio de 14,5 metros. Durante el viaje, el navegante recorrió más de 27.000 millas náuticas , cruzó tres océanos y visitó 34 países . Antes de esta circunnavegación, Ruiz ya contaba con una sólida trayectoria, habiendo cruzado el océano Atlántico en cinco oportunidades , varias de ellas también de forma individual.

Hallan restos de un perezoso gigante


El Museo Paleontológico de San Pedro dio a conocer un nuevo descubrimiento. En momentos en que el grupo efectuaba una prospección de los cortes de suelo presentes en un predio de la empresa “Eligio Biscia e hijos”, en la zona de “Bajo Campodónico”, advirtieron la presencia de un hueso fósil a unos 4 m de profundidad del nivel de piso actual.
Al momento de la extracción se pudo observar que se trataba de un cráneo fragmentado de algún tipo de perezoso gigante.
Personal del Museo de San Pedro se trasladó hacia el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Allí, luego de comparar con fósiles de esa institución, se pudo establecer que se trataba de la sección posterior del cráneo de un ejemplar de Scelidotherium que vivió en la zona hace más de 700.000 años.
Estos animales poseían un cráneo alargado, estrecho y pequeño si se lo compara con el resto del cuerpo.
De acuerdo al registro fósil, los Scelidotherium habitaron, durante casi todo el Pleistoceno para desaparecer a principios del Holoceno, unos 10.000 años atrás.
Con ese nombre se conoce a un animal de aspecto similar a un oso hormiguero actual pero de talla mucho mayor: Scelidotherium llegaba a medir unos 2.50 m de longitud y unos 1.40 m de altura.
Su cuerpo, al igual que el de todos los perezosos prehistóricos, estaba cubierto por una gruesa piel y sus manos dotadas de poderosas garras. Estas últimas, además de ser armas de defensa, habrían servido para romper termiteros o excavar en busca de raíces.