Gigantesco triunfo de Náutico como visitante contra Bahiense en la casa de Manu Ginóbili

Por si algo faltaba en el camino inolvidable que los Cadetes del  Náutico están transitando esta temporada, la victoria como visitante frente a Bahiense del Norte en la Capital Nacional del Básquet ya está entre los hechos más salientes de la historia del deporte sampedrino.  En el estadio que lleva el nombre de Manu Ginóbili, y con un parquet que intimida con el recuerdo de Alejandro Montecchia, "Pepe" Sánchez y sus oros olímpicos, los chicos sampedrinos volvieron a ser gigantes.  Frente a un equipo que arrastraba un larguísimo invicto como local, llegaron a estar abajo por 12 en el segundo cuarto, tras una ráfaga del mejor jugador bahiense, Francisco Mieres. Pero como ocurrió en otras ocasiones a lo largo del Provincial y el Federal, el sacrificio defensivo le dio paso a la efectividad ofensiva.  El resultado final de 74 a 69 completa un fin de semana perfecto, tras la victoria del sábado por 76 a 64 frente a Independiente de General Pico.  La figura del parti...

Descubren el cráneo de un gran perezoso prehistórico


Parte del lado izquierdo del cráneo de un Lestodonte (Lestodon armatus), fue hallado recientemente en un campo ubicado en la zona de Bajo del Tala.

El fragmento, que incluye parte del arco cigomático que formaba uno de los pómulos del animal, un sector del paladar y la serie dental casi completa, fue recuperado por el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

Simonini, Parra, Martínez y Aguilar, descubrieron la pieza entre los sedimentos de un antiguo río prehistórico que el museo investiga desde hace 20 años en el campo propiedad de la Empresa Spósito SA., donde ya se han extraído numerosos fósiles que forman la colección de la institución.


Un poderoso animal 

Estos grandes mamíferos fueron parientes prehistóricos de los perezosos actuales pero con un gran desarrollo corporal. Su cuerpo estaba cubierto por un pelaje sumamente abundante y sus piernas y brazos eran robustos para soportar un peso superior a los 2.500 kilogramos.

Sus manos eran muy poderosas ya que estaban equipadas con garras gruesas y fuertes que les servían para bajar las ramas y hojas de las que se alimentaban. Seguramente, también fueron sus principales armas de defensa ante el ataque de algún depredador.

Su altura al lomo era de unos 2 metros y de su boca sobresalían unos fuertes y afilados caninos o colmillos que intimidaban a congéneres y adversarios en general.

De acuerdo a los fósiles hallados por el grupo del museo de San Pedro a lo largo de las últimas dos décadas, se sabe que fueron muy numerosos en este sector de la provincia durante la edad Bonaerense, que es el lapso de tiempo en el que más hallazgos de estos animales se producen.