Un camión volcó en Crucero General Belgrano y los bomberos debieron rescatar a un ocupante atrapado

  Un camión de gran porte volcó esta tarde sobre la avenida Crucero General Belgrano, frente al acceso al barrio Los Andes, en un grave accidente de tránsito que dejó como saldo a dos personas heridas, una de ellas de gravedad, y provocó serias complicaciones en el tránsito de una de las principales vías de ingreso a la ciudad. El siniestro se registró alrededor de las 17:00 e involucró a un camión Mercedes-Benz 1114 de color bordó. Por causas que aún se intentan establecer mediante las pericias correspondientes, el conductor del vehículo perdió el control de la unidad, la cual terminó volcando y quedó cruzada de forma total sobre la calzada. Las primeras informaciones obtenidas en el lugar indican que no hubo otros vehículos implicados en el hecho, por lo que la principal hipótesis apunta a una mala maniobra.

Descubren el cráneo de un gran perezoso prehistórico


Parte del lado izquierdo del cráneo de un Lestodonte (Lestodon armatus), fue hallado recientemente en un campo ubicado en la zona de Bajo del Tala.

El fragmento, que incluye parte del arco cigomático que formaba uno de los pómulos del animal, un sector del paladar y la serie dental casi completa, fue recuperado por el Grupo Conservacionista de Fósiles, equipo del Museo Paleontológico “Fray Manuel de Torres”.

Simonini, Parra, Martínez y Aguilar, descubrieron la pieza entre los sedimentos de un antiguo río prehistórico que el museo investiga desde hace 20 años en el campo propiedad de la Empresa Spósito SA., donde ya se han extraído numerosos fósiles que forman la colección de la institución.


Un poderoso animal 

Estos grandes mamíferos fueron parientes prehistóricos de los perezosos actuales pero con un gran desarrollo corporal. Su cuerpo estaba cubierto por un pelaje sumamente abundante y sus piernas y brazos eran robustos para soportar un peso superior a los 2.500 kilogramos.

Sus manos eran muy poderosas ya que estaban equipadas con garras gruesas y fuertes que les servían para bajar las ramas y hojas de las que se alimentaban. Seguramente, también fueron sus principales armas de defensa ante el ataque de algún depredador.

Su altura al lomo era de unos 2 metros y de su boca sobresalían unos fuertes y afilados caninos o colmillos que intimidaban a congéneres y adversarios en general.

De acuerdo a los fósiles hallados por el grupo del museo de San Pedro a lo largo de las últimas dos décadas, se sabe que fueron muy numerosos en este sector de la provincia durante la edad Bonaerense, que es el lapso de tiempo en el que más hallazgos de estos animales se producen.