"Visca vio la situación de la víctima y no dudó en llamar a la policía, porque corría riesgo su vida"


El Dr. Paulo Cordara confirmó a "Equipo de Radio" que su patrocinado, el también abogado Pablo Visca, se presentó como particular damnificado en la causa que investiga el secuestro y abuso de un hombre de 30 años, y las amenazas a su propia familia. 

"Es nuestro interés que los imputados sean condenados. No dejemos de lado que esta causa se inicia cuando el Dr. Visca era víctima de un delito de extorsión cuando este joven llega con una bala con el nombre de su hijo y un pedido de una suma de dinero" expresó Cordara. 

"Imagínense la situación de Visca que ve la situación de la víctima y no duda de dar aviso a la policía. Sabía que si dejaba ir a esa persona a la casa estaba en riesgo su vida" agregó.

Con relación al vínculo con los agresores, planteó: "Él los conoce porque se han frecuentado y visitado como podemos tener con cualquiera de nuestras amistades, pero no estaba en conocimiento de las actividades que desarrollaban".

 

Amenazas 

Visca fue abordado en su propia casa por dos de los cinco detenidos por el abuso y secuestro: "En realidad, el día anterior, el sábado anterior, dos de los detenidos lo fueron a visitar, los recibió como una visita cordial y normal, y después se transformó en víctima de un ilícito previo que fue la sustracción de un arma de fuego. Esa noche en el estado de shock que quedó pensó en no denunciar inmediatamente y esperar que reflexionen. Le pedían una suma de dinero en dólares y unas flores de marihuana que tenía en un frasco, porque el Dr. Visca cultiva marihuana y está autorizado y registrado para fabricar aceite para tomar por un estado de salud grave que tiene. Como se negó al otro día se produce la extorsión, cuando el secuestrado fue llevado hasta allí para mostrarle una bala con el nombre de su hijo".

Durante el incidente, le sustrajeron un arma de fuego y un teléfono celular: "Él es tirador, está registrado para tener armas, le piden que la exhiba, uno de los imputados toma el arma, la carga y le dice "bueno, ahora hablamos de otra cosa". Él notó que estaban bajo los efectos de algún estupefaciente. Más allá de lo shockeante que fue haber sido apuntado con un arma en la cabeza, esperaba que reflexionaran al día siguiente, e incluso le mandó un mensaje a uno de ellos pidiéndole que lo hiciera".