Difunden los registros de los fallecimientos más antiguos en la zona


Una investigación conjunta entre el Grupo Conservacionista de San Pedro y la Parroquia Santiago Apóstol de Baradero, permitió digitalizar y analizar unas treinta páginas pertenecientes al Libro de Defunciones de dicha sede parroquial. 

Allí se conservan los registros más antiguos de fallecimientos ocurridos en nuestra zona, en la época de la colonia. Son los nombres de personas sepultadas en el cementerio del Convento Franciscano, el primero de San Pedro.

En la tarea intervinieron Alexis Urquiza, responsable del Área de Patrimonio Histórico de la parroquia Santiago Apóstol a cargo del sacerdote Lucas Gabriel Martinez; José Luis Aguilar, integrante del grupo de San Pedro y Roberto Young, colaborador del equipo sampedrino. 

En unas treinta páginas se observaron menciones a personas sepultadas en la “Iglesia de la Santa Recolección de San Pedro”, como se menciona a la parroquia que funcionaba en el Convento Franciscano alrededor del cual se desarrolló la ciudad. Hay, además, registros de personas fallecidas en la zona de Paraje Espinillo y la zona del arroyo El Tala.

Desde el Grupo Conservacionista, José Luis Aguilar explica: “Entre las personas a quienes se les dio sepultura en la iglesia del convento se pudieron identificar los siguientes nombres: Luciano Arballo, Buenaventura Martínez, Buenaventura de Acosta, Juan Agustín León, Pascuala Ontiveros, Pascual Leiva, Juan Santa Cruz, Rafael Gutiérrez, Alejandro Ponces, Javier Gutiérrez, Pascuala Siarra, José Alcaras, Juana Ramírez, José Gómez, José Antonio Domínguez, Mónica Ximenes, Pascual Burgos, Antonio Correa, José N., Luciano Paes, Manuel N., José Mercado, Juan Pedro Baez, Flora González, Magdalena Rocha, Pedro Escobar,

Petrona Gómez, Antonio Ordoñez, Francisco Cartagena, Ignacio Arvallo, Florentino Molina, Pedro José Gutiérrez, Casilda Castro, Ignacio Gómez, Juan Martínez, Diego N., Juan Tomas Santa Cruz, Ramón Chacón, Ignacio N., Miguel N., Manuela Aranda, Pedro Cepeda, Pascual Castro y Juan Morales. 

De las personas fallecidas en aquella época en la zona del arroyo El Tala, se leen las siguientes: Antonio González, María Eusebia Manicha, Nicolasa Susana, María Claudia Cornejo, Pascual Díaz, Juana Arballo, José Ramírez, Miguel Castano, Bartolomé Sosa, Catalina Molina, Pedro Cristaldo, José Martínez, Francisco Ojeda y José Villagra. 

Lo propio, con personas registradas como fallecidas en paraje Espinillo: Francisco Soria Pardo, Isabel Molina, María Tomasa Cabrera, Mauricio Arias, Alejandro Banegas”. 

En algunos de los registros analizados figuran sólo el nombre de la persona, sin el apellido, por tratarse de aborígenes o esclavos. También se observó, durante el análisis de los textos, una alta mortalidad infantil, ya que muchos figuran en las páginas como “párvulo o párvula”, es decir, niños y niñas de muy corta edad que no habían alcanzado la pubertad. 

Desde el Grupo Conservacionista agregan que “Estos son los registros de fallecidos más antiguos de nuestra zona, ya que en aquella época, las anotaciones se realizaban en los libros de la parroquia de Baradero que era la que tenía autoridad sobre los territorios de San Pedro, parte de Ramallo, parte de Arrecifes y San Antonio de Areco. 

Estos registros ahora publicados, suman 40 años de historia a los que posee la Parroquia Nuestra Señora del Socorro, que atesora documentos desde 1801 en adelante.  Son las personas que fueron sepultadas en el cementerio del Convento Franciscano. 


El primer cementerio de San Pedro”.

Según apreciaciones del Sr. Alexis Urquiza, “Baradero posee iglesia desde sus momentos fundacionales allá por el año 1615. Primero bajo la administración franciscana y a partir del año 1640 por el clero secular. Ya entrado el siglo XVIII en un ordenamiento territorial de la diócesis en el año 1730, se crean los seis primeros curatos de la campaña de Buenos Aires. El de la campaña norte será el Curato de Arrecifes el cual incluirá a Baradero, San Pedro, Cañada Honda, Las Hermanas, entre otros. Para ese entonces el pueblo de Arrecifes no tenía iglesia y sí Baradero, por lo cual se toma interinamente a la parroquia del Baradero como cabecera. Por otro lado, desde el sínodo de Asunción del año 1603 que la iglesia local pide a sus párrocos la anotación de bautismos, matrimonios y defunciones. En Baradero se dará de forma ininterrumpida a partir del año 1756 por pedido del obispo Marcellano y Agramont. 

De esta manera en la parroquia del Baradero se comenzarán a tomar los registros de toda la zona y, el sacerdote de esta tenía como responsabilidad recorrer toda su jurisdicción, generalmente a caballo, para dar los distintos sacramentos con sus respectivas anotaciones, las cuales quedaban asentadas finalmente en Baradero. Es así, como llegamos a encontrar los registros de muertos más antiguos de San Pedro en los libros originales que aún se conservan en la parroquia Santiago Apóstol”. 

Estas digitalizaciones pasarán a formar parte del Archivo del Museo Paleontológico y quienes deseen obtener copias digitalizadas de estos documentos podrán hacerlo solicitándolas por Whatsapp al 3329 537187