Cortan cables de una fábrica de dulces para robar un reflector: atraparon al autor

Un delincuente fue detenido este viernes en la zona de las calles 9 de Julio y Emilio Dipietri tras haber robado un artefacto de iluminación de un establecimiento comercial de San Pedro. El operativo se originó luego de que un hombre de 34 años cortara el cableado de una fábrica de dulces, situada en la intersección de Dipietri e Hipólito Yrigoyen, para apoderarse de un reflector led negro de la marca King. Tras la denuncia del responsable de la firma, un vecino de 62 años, el personal policial desplegó un patrullaje por las inmediaciones y logró interceptar al sospechoso con el elemento sustraído en su poder.

Encontraron un nido con cientos de murciélagos en una bóveda


Una escena propia de una película de terror se vivió en el cementerio municipal, ante el hallazgo de un nido con cientos de murciélagos en el interior de una bóveda. 

El hecho ocurrió hace varias semanas, aunque trascendió en las últimas horas, cuando lo confirmó el titular del área, Américo Quintana. 

En declaraciones a La Radio 92.3, Quintana relató lo sucedido: "Esto ocurrió cuando recién asumí, y estábamos recorriendo bóvedas por los hechos de vandalismo. Entro en una de ellas, y veo que el manto de uno de los cajones, se movía como que flameaba. Efectivamente había un criadero de murciélagos dentro de la bóveda". 

El funcionario dio inmediata intervención al Departamento de Bromatología. "Se sellaron las puertas de la bóveda, porque descubrimos que entraban por la unión del marco con la puerta. Bromatología tiró un cartucho con un gas especial y lo dejaron durante el fin de semana. El lunes, encontramos los animales pegados contra la pared, cientos. El olor es nauseabundo. Todavía están ahí, con la puerta abierta ventilándose. El excremento de esos animales formaba un colchón en el piso. Llamaron a los familiares que son responsables del lugar, pero aún no vinieron. No creo que haya habido menos de trescientos murciélagos". 

El hecho generó preocupación de las autoridades por la posibilidad de que algunos de los animales tuvieran rabia.