Rescataron a un zorro encadenado en una casa de comidas y su encargada quedó imputada

 Agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) rescataron a un zorro silvestre que se encontraba encadenado y en condiciones de hacinamiento en una casa de comidas. El operativo, enmarcado en las acciones de preservación de la fauna, culminó con el traslado del animal a un centro especializado y la imputación de la encargada del comercio. Las tareas de campo que permitieron localizar al ejemplar estuvieron a cargo del Departamento Delitos Ambientales de la PFA, bajo la coordinación del Ministerio de Seguridad de la Nación y con la intervención de efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI). El animal fue hallado en una propiedad de la calle Camino Debok al 1400, donde funcionaba un establecimiento gastronómico que abría sus puertas los fines de semana y contaba con un sector destinado a la exhibición de animales.

Encontraron un nido con cientos de murciélagos en una bóveda


Una escena propia de una película de terror se vivió en el cementerio municipal, ante el hallazgo de un nido con cientos de murciélagos en el interior de una bóveda. 

El hecho ocurrió hace varias semanas, aunque trascendió en las últimas horas, cuando lo confirmó el titular del área, Américo Quintana. 

En declaraciones a La Radio 92.3, Quintana relató lo sucedido: "Esto ocurrió cuando recién asumí, y estábamos recorriendo bóvedas por los hechos de vandalismo. Entro en una de ellas, y veo que el manto de uno de los cajones, se movía como que flameaba. Efectivamente había un criadero de murciélagos dentro de la bóveda". 

El funcionario dio inmediata intervención al Departamento de Bromatología. "Se sellaron las puertas de la bóveda, porque descubrimos que entraban por la unión del marco con la puerta. Bromatología tiró un cartucho con un gas especial y lo dejaron durante el fin de semana. El lunes, encontramos los animales pegados contra la pared, cientos. El olor es nauseabundo. Todavía están ahí, con la puerta abierta ventilándose. El excremento de esos animales formaba un colchón en el piso. Llamaron a los familiares que son responsables del lugar, pero aún no vinieron. No creo que haya habido menos de trescientos murciélagos". 

El hecho generó preocupación de las autoridades por la posibilidad de que algunos de los animales tuvieran rabia.