Comerciantes y Municipio acordaron levantar la Peatonal del Centenario

Autoridades municipales y comerciantes desarrollaron este viernes una reunión en el Bar Butti, en la que acordaron avanzar en el proyecto para levantar la Peatonal del Centenario. 

Del encuentro participaron el Secretario de Coordinación Ramón Salazar, el Secretario de Obras Públicas Ariel Alvarez y el Director de Obras Agustín Vaca. También estuvieron propietarios o representantes de comercios ubicados sobre las calles Balcarce y Obligado, en el tramo peatonalizado. 

El objetivo del encuentro, realizado en ese lugar para cumplir con las normas de distanciamiento y medidas preventivas, fue "fue retomar el análisis de una medida que viene siendo evaluada en conjunto desde hace tiempo para habilitar al tránsito vehicular esas calles".

Muchos de los comerciantes se opusieron al desarrollo del proyecto desde su mismo origen, en el año 2007. Ahora, remarcaron que levantarla "sería muy beneficiosa, sin descartar que se pueda cortar el tránsito en momentos específicos para repetir experiencias como la realizada en el verano sobre calle Mitre".

Salazar destacó "el interés del gobierno municipal en avanzar con la ejecución de este proyecto con tareas a cargo del municipio o con la contratación de una empresa para su realización".

Por su parte, Álvarez y Vaca presentaron detalles sobre "la modalidad en la que podría ejecutarse en la actualidad la apertura, con las mejores condiciones económicas y estructurales posibles".

En dos semanas, la Municipalidad presentará un proyecto para ser analizado con mayores detalles, a fin de avanzar con la iniciativa. 

La peatonal 


La Peatonal del Centenario fue inaugurada con motivo de cumplirse los primeros cien años de San Pedro como ciudad, en el 2007. 

Impulsada por el gobierno de Mario Barbieri, y diseñada por el arquitecto Diego Chediak, la peatonal fue utilizado en sus primeros tiempos como espacio de reunión de jóvenes y vecinos de la ciudad. Con la intención de incorporar ese circuito al interés de quienes visitaban la ciudad, se instaló una casilla dependiente de la Dirección de Turismo, en el tramo comprendido entre Mitre y 25 de Mayo. La música ambiental y algunos espectáculos no fueron suficientes. 


El deterioro que fue acumulando con el paso del tiempo, sumado a incidentes permanentes durante los fines de semana por su cercanías con locales nocturnos fueron marcando el destino del lugar, que nunca llegó al esplendor buscado. 


Si bien las quejas iniciales de los conductores por las complicaciones que generaba para la circulación por la zona céntrica y los reclamos por la falta de espacios de estacionamiento fueron menguando con el hábito generado por el paso de los años, lo cierto es que muchos de los comerciantes del sector nunca dejaron de expresar su disconformidad con el proyecto. 

Ahora, 13 años después, el punto neurálgico del centro de la ciudad parece estar a punto de cambiar su fisonomía nuevamente.