Banda armada asaltó un establecimiento rural en Ruta 9

Un violento asalto armado fue perpetrado por una banda de delincuentes, en la mañana del domingo, en un establecimiento ubicado a la vera de la Ruta 9, a la altura del kilómetro 158. 

Poco antes de las 9, cuatro asaltantes fuertemente armados, que se movilizaban en una camioneta Volkswagen Amarok, redujeron a los propietarios y empleados, llevándose dinero en efectivo, cheques, teléfonos celulares y el registro de las cámaras de seguridad. 

Hugo Parra, uno de los integrantes de la familia fundadora de Talaserv, prestadora de servicios de empaque y otros rubros rurales, dio detalles de lo sucedido en una entrevista concedida a "Equipo de Radio". 

"Hasta el momento no lo puedo creer. Un día a la mañana con 15 personas, no lo puedo creer. Nos habían robado tres veces, pero de noche. Es el cuarto desde que estamos acá en la ruta. Comprendo que la policía no cuenta con los medios. Que el patrullero tiene las gomas lisas y el sueldo no es el mejor. Pero la policía estaba cargando nafta en San Pedro y tardó media hora en llegar" indicó el empresario. 

El asalto se inició alrededor de las 8.50. "Mi hijo sale a atender, le piden 10 bolsas de cebolla. Salen para atrás con la camioneta, casi le chocan el vehículo a mi señora, y se metieron de trompa. Cuando se quiso acordar se bajaron cuatro y los redujeron a todos los que trabajaban en el lavadero de batata. Cuando vuelvo de atrás estaban todos tirados en el suelo. Ahí me agarró otro pibe, me golpeó, me tiró al piso, y nos ataron boca abajo con precintos. Se manejaron con mi señora, se llevaron cheque, dineros y se llevaron el registro de las cámaras". 

Parra consideró que "son profesionales, que cuando nos intentamos resistir se pusieron violentos, a mí me pegaron y a un empleado le rompieron los dientes, uno de ellos a mi señora la amenazó con una picana". 

Portando armas largas y actuando a cara descubierta, se movilizaban en una Amarok blanca con vidrios polarizados. La llegada de un cliente que tocó la bocina, aceleró su accionar, que se extendió por unos diez minutos. Tras subir al vehículo, salieron en sentido a Buenos Aires por la colectora, para cruzar el cantero central y tomar el carril a Rosario. 

"Estamos pensando en que no se puede vivir más en el campo. Hablamos de achicar un poco acá y centralizar en San pedro, en la sede de Urraco y Almafuerte. Te obligan a cambiar la forma de vida, después de 30 años. Prácticamente no ha quedado gente en el campo, porque todos sufrieron robos violentos" reflexionó.