Julieta Magalí Roig asumió como nueva titular de la Prefectura San Pedro

  En una ceremonia marcada por el sentido de pertenencia y el reconocimiento a la gestión saliente, la prefecto Julieta Magalí Roig asumió hoy como nueva jefa de la Prefectura Naval San Pedro, en reemplazo de la prefecto Yanina Barrufaldi. El acto, realizado en la sede de la Agrupación Mallorca, contó con la participación de autoridades municipales, institucionales y representantes de la comunidad civil. La nueva titular de la fuerza, quien se crió en la ciudad, destacó el valor emocional de este nuevo destino. "Estoy muy orgullosa de que me toque este lugar como jefa; conozco a la comunidad y tengo parte de mi familia acá", expresó Roig. La oficial jefe, que proviene de prestar servicios en capitanías de Guardacostas en ambientes marítimos, enfrentará su primera jefatura en tierra con un fuerte enfoque en la seguridad náutica.

Reabrieron bares y restaurantes en San Pedro, aún con pocos clientes

En las primeras horas de la mañana de hoy, bares y restaurantes de todo el partido de San Pedro reabrieron al público, después de cuatro meses de aislamiento social, preventivo y obligatorio. 
Unas pocas mesas se habían ocupado hasta media mañana para el desayuno, aunque se estimaba que los clientes se acercarían progresivamente a lo largo del día. 

El Servicio de Comidas y Bebidas para consumo en locales gastronómicos se autoriza bajo cumplimiento estricto del “Protocolo de Higiene y Seguridad (Covid-19)” anexo a la Resolución Nº 260 del Ministerio de Jefatura de Gabinete de Ministros de la Provincia de Buenos Aires.
El horario permitido es de 6 a 00 y dentro de las medidas más importantes se destaca la utilización del 50% del factor ocupacional, para generar la distancia suficiente entre mesas y sillas. 
Se sugieren además la implementación de señalética informativa, modalidades de reserva remota y disponibilidad en las mesas de productos sanitizantes junto a una distribución general de elementos de prevención e higiene en todos los salones.
El cumplimiento de lo dispuesto en el protocolo dependerá de la responsabilidad y solidaridad de los empleadores, trabajadores y comensales sin perjuicio de los controles que realice el estado local.