Avanzan los trabajos de mantenimiento y pintura en el Cementerio Municipal

  La Secretaría de Servicios Públicos local puso en marcha un plan de puesta en valor en el Cementerio Municipal, donde cuadrillas de operarios ejecutan diversas tareas de refacción y mantenimiento edilicio. Las acciones se concentran actualmente en el acceso principal al predio. En ese sector, el personal del área se encuentra abocado a la reparación integral de la mampostería, un paso previo y fundamental para asegurar la durabilidad de los posteriores trabajos de pintura que renovarán la fachada de la necrópolis.

Negro inolvidable, a 30 años de su fallecimiento (por Jorge Bolla)

Al cumplirse tres décadas de la muerte del histórico canillita sampedrino Héctor "El Negro" Giménez, el periodista y escritor Jorge Bolla escribió una reseña para recordar su vida y su obra, que fue publicada en la página de "Amigos del Patrimonio Cultural". 


Éste es el texto: 
"Este viernes 24 se cumplen 30 años del fallecimiento de Héctor "El Negro" Giménez, el canillita que dejó su huella en la historia pueblerina. 
Tenía un puesto de venta de diarios en la esquina de Mitre y Obligado, junto a Casa Montreal. 
El Negro dejaba los ejemplares y la gente se atendía sola, pagando y sacando el cambio si era necesario. El querido canillita, inmortalizado en una estatua en Náutico, había dejado un cartelito: "Cobrate, agarrá el vuelto y si no tenés, pagá mañana". ¡Cosas del Negro!
El "aro, aro" de Giménez quedó en los oídos de los sampedrinos. Y la figura de su talla baja y bien formada, y su pelo entrecano cortado al ras en la nuca y las patillas, y con un mechón parado sobre la frente, serán imágenes que permanecerán en la memoria de los que conocieron y apreciaron. El Negro, en su recorrida, entraba en las clínicas de la ciudad, dejando la bicicleta en la puerta y su perrito, compañero inseparable de su recorrida ciudadana.
Jordán Cucit, amigo del deportista y canillita, lo recordó en las páginas del bisemanario "El Imparcial" cuando falleció, 30 años atrás:
"Quiero rendirle mi último tributo al "canillita", al hombre, al amigo, al deportista. A partir de ahora ya nadie verá a ese muchacho modesto vendedor de diarios ni escuchará su pregón. Pero un sonido ha de quedar para siempre en el aire sampedrino. "¡Aaroo!, ¡Aaroo!" y su destartalada bicicleta seguirá recorriendo como un fantasma las calles de la ciudad. Sus perros seguirán sus huellas y nosotros lo esperaremos todos los días en la puerta de Náutico y entraremos con él hasta el monumento, "su monumento" frente a esa pileta de natación que lleva el nombre de "Héctor Giménez".
Y aunque el "Negro" nos haya dejado, igual lo seguiremos viendo como si nunca hubiera muerto. Porque el "Negro" seguirá viviendo entre nosotros.
El que de enero a diciembr ni un solo día falló;  su pregón siempre se oyó:
"Vamos pibe..., pibe diario...!  puntual como el calendario recorriendo este San Pedro, los chicos le gritan ¡Negro! de la Estación al Balneario.

(La fotografía publicada es de "Amigos del Club Viejo")