Nueva experiencia de almacenamiento de batatas en silos

Productores locales, junto al INTA y la Municipalidad de San Pedro, pusieron en marcha una nueva experiencia conjunta de almacenamiento de batatas. 
Este miércoles se instaló un ensayo comparativo entre un silo para la conservación y la tradicional técnica de apilamiento. 

“Más allá de la situación de crisis que estamos viviendo, esto nos hace pensar el futuro, en lo que viene”, dijo Cecilio Salazar, intendente de San Pedro, cuando se firmó el convenio de colaboración técnica que los une.
“Esta iniciativa sintetiza cómo creemos que debe construirse la tecnología, con los productores desde el inicio y acompañados por el Estado”, explicó Laura Hansen, Directora del INTA San Pedro, destacando el trabajo colaborativo donde cada uno hace un gran aporte en saberes y recursos.
La inquietud comenzó a esbozarse cuando el año pasado el INTA participó de INNOVAR con la presentación de un proyecto de lavadora de batata junto a la UNT, el INTI y la Municipalidad de San Pedro, que permitió establecer contacto con Germán Villar, diseñador industrial responsable de este equipo y por el que obtuvo un premio en 2019. En febrero se convocó a los productores locales de batata donde se les propuso la tecnología y varios se mostraron interesados en conocer su funcionamiento. Se trata de un silo de tubérculos que funciona con aire forzado para regular la temperatura. Aunque fue diseñado para papa, en esta experiencia se incluye la adaptación a las prácticas locales de los productores con manejo por bolsón.
El convenio se propone validar y adaptar para batata la tecnología de conservación Silopapa, y obtener información sobre alcances de la utilización del silo con batata en comparación con la modalidad actual de conservación (con foco en calidad y precio).
Su concreción es posible con el préstamo del equipo que resultará en donación para que el INTA pueda seguir realizando pruebas, la adquisición del Municipio de un equipo preparado especialmente para medir mediante sensores que se monitorean por internet la temperatura del silo y de la pila, las 60 toneladas de batata Arapey y Beauregard a cargo de los productores y la infraestructura para instalación y realización de evaluaciones de los equipos técnicos del INTA.
“Esto va a tener éxito seguro, fundamentalmente por el empuje que le ponen los productores”, expresó optimista Salazar, mientras Diego Pascual, uno de los productores, manifestó el interés en conocer cómo esta tecnología puede prolongar el período de oferta del producto local, para así obtener un mejor precio, aprovechando la cercanía a los mercados. Durante los próximos meses, podrá conocerse cómo se comporta el cultivo en el silo y también en la pila tradicional, en su calidad para llegar al mercado.