La Tosquera: pedido desesperado de una mujer con 4 hijos, uno con discapacidad

Soledad Ibarrola es una joven madre de 29 años con cuatro hijos de 11, 8, 5 años y 7 meses, que vive en La Tosquera en una precaria vivienda que construyó hace tres años, en una zona donde no puede salir los días de lluvia.
Su hija de 5 años tiene una discapacidad por la que necesita tratamiento kinesiológico y asistencia médica por epilepsia. Recibe una pensión por su hijita y el salario universal,  con lo que mantiene a sus otros chicos. Lo que busca en forma urgente es una vivienda para alquilar cerca del Hospital para poder darle el tratamiento correspondiente a la pequeña, quien además no está escolarizada.


En diálogo con Noticias San Pedro, Soledad pidió “una mano para alquilar una casa cerca del hospital”. Si bien la vivienda que habita actualmente es propia, las condiciones en las que se encuentra - y que pueden observarse en las fotografías-, son paupérrimas.
“No puedo salir  los días de lluvia porque vivo en un pasillo y mi nena hace un año que está sin tratamiento de  kinesiología y sin ir al jardín. Donde yo vivo ya no puedo estar porque mi casita tiene roturas de pared, etc. Solo pido si me pueden ayudar con información para un alquiler”, comentó la joven, quien admitió que recibió colaboración de Desarrollo Humano en materiales y mercadería. Sin embargo, su necesidad es otra. “Quiero salir para darle una mejor vida a mis hijos”, señaló. “Ya no puedo seguir viviendo asistiendo mi hija postrada en cama sin poder hacer nada por su salud”, describió.
Soledad insistió en que la ayuda que recibe para realizar arreglos en la casa no es una solución  a su problema. “Me quieren seguir dando para que arregle pero no puedo, si me quedo acá mi hija empeora de salud; sin hacer ningún ejercicio ni jardín especial”, dijo.
En enero, debe viajar al Hospital Garrahan para evaluar la situación de su hija. “Lucho sola con ellos”, aseguró la joven, mientras espera una ayuda que permita modificar sus condiciones de vida y mejorar la salud de su hija.
La pequeña ya no puede permanecer sentada por no haber podido realizar el tratamiento kinesiológico correspondiente.