Visita de historiadores a Vuelta de Obligado


Un grupo de historiadores navales visitó ayer Vuelta de Obligado, interesados en las características del mástil hallado en la localidad, que pertenece a un navío desconocido.
La comitiva estuvo integrada por Carlos Mey, webmaster de la página web Histarmar; Eduardo Arona, arquitecto y profesor de Historia en la UBA; Ignacio Amendolara, ex tripulante y miembro de la Asociación de Buques ATF; Julio Luqui Lagleyze, profesor de historia en la Universidad Católica y en el Centro de Estudios Históricos Navales y Pablo Pereyra, Licenciado en Museología del Museo Naval de la Nación.
Los profesionales fueron recibidos por el director de Cultura José Luis Aguilar, quien los acompañó a Vuelta de Obligado para efectuar las observaciones sobre el mástil y luego visitar el Museo de la Batalla donde se encuentran los elementos recuperados en la zona.
Los expertos consideraron que, de acuerdo a la madera utilizada, el mástil habría sido construido en el hemisferio Norte, probablemente en Europa, de donde provenían los grandes buques a vela que navegaban estas aguas en los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, para determinar con exactitud la clase de árbol con que se construyó, se tomó una muestra de la madera que será analizada.
“Los investigadores observaron además que el cabillero principal (es decir, el aro de hierro más importante), fue construido en forja especialmente para ese mástil, detalle que podría determinar una antigüedad incluso anterior a la época de la Batalla”, informó Aguilar. “Los tres aros secundarios que aún posee son de forma octogonal y sorprendieron a los estudiosos ya que aseguran que nunca antes habían observado esa característica en un mástil de navío antiguo”, agregó.
De todos modos, estas observaciones preliminares serán profundizadas en los próximos días. Según los historiadores, “podría ser una pieza única en nuestro país dadas las características de su construcción”.

El hallazgo
El enorme mástil fue encontrado hace un tiempo por la familia Villar, mientras pescaba en la localidad.
Con la ayuda de dos camionetas Jorge Villar lo acercó a la costa, frente al Museo de Sitio “Batalla de Obligado”.
El trozo que hoy se conserva del enorme madero mide alrededor de 8 metros de longitud, y tiene un diámetro aproximado de 50 cm. Poco después del hallazgo, Villar lo comentó al Grupo Conservacionista de Fósiles, cuyos miembros se pusieron en contacto con diferentes organismos relacionados con la historia de la navegación en nuestro país para su estudio.