Vejaciones y privación de la libertad de una mujer de 68 años: Cómo sigue la causa


La detención de un ex policía de 75 años, acusado de vejaciones y privación de la libertad de su esposa, de 68, se enmarca en una causa con múltiples actores y que conmueve a la sociedad.  

Mónica Ortega, integrante del equipo de la Secretaría de Mujeres, Género y Diversidad, informó que, tras la denuncia a la línea 144, trabajaron inmediatamente con las autoridades. 


Al tratarse de un ex integrante de la fuerza con la que habitualmente trabajan (la policía), las actuaciones pasaron a la Prefectura Naval Argentina, bajo la supervisión de la UFI 5, a cargo del Dr. Marcelo Manso.  

Pablo de Igarzabal, Subsecretario de Género, resaltó: "A través de la mesa local trabajamos con el Juzgado de Paz y la Justicia fundamentalmente para la intervención en estos casos para la acción inmediata. En menos de seis horas tuvimos un allanamiento. El miércoles a la mañana en una hora tuvimos todas las medidas cautelares aprobadas. A pesar de la gravedad del hecho es importante tener en cuenta la velocidad de la respuesta". 

Si bien los aberrantes detalles de lo sucedido no serán expuestos en esta nota para preservar a la víctima, lo cierto es que la conducta violenta del agresor se agravó en los últimos años: "Ellos tenían 36 años de relación de pareja. Pero en los últimos tiempos este señor se tornó agresivo y tuvo conductas violentas hacia ella que sobrepasaron todos los límites. En las últimas semanas no la dejaba salir a la calle o la acompañaba a cada lugar en donde fuera" relató Ortega. 

Por orden de la Dra. María Eugenia Maiztegui, se realizó este miércoles un allanamiento en el que la Prefectura secuestró una pistola, un rifle, una escopeta, cargadores y municiones. Las armas eran utilizadas para intimidar a la mujer. 


La víctima, por el momento, permanecerá a resguardo en compañía de uno de sus hijos y con la asistencia del Estado. El detenido fue trasladado en las últimas horas a una ciudad cercana. Se estima que, por su edad, la defensa pedirá el beneficio de una prisión domiciliaria mientras se desarrolle la causa, aunque podría establecerse un domicilio fuera de la ciudad de San Pedro para dar cumplimiento estricto a las medidas restrictivas.