Clínica San Pedro: no pagaron, no hay médicos y sigue la incertidumbre


La situación de la "Nueva" Clínica San Pedro sigue en una espiral de expectativas y desilusiones para los trabajadores. 

La promesa incumplida de que pagar sueldos y reajustes atrasados, excusas poco creíbles y la falta total de actividad, provocaron que cada vez sean más los empleados que buscan otros horizontes. 

Isabel Bravo, delegada de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad, explicó la situación: "Es una incertidumbre que no ha finalizado nunca. Hubo una pequeña esperanza cuando se recambió la comisión. Cuando estaba el jefe de personal anterior era una pésima imagen. Aparecieron otras personas, Otero y Claudio Quintana, el administrador, que es el que más tiempo está". 

El compromiso asumido en la última audiencia ante el Ministerio de Trabajo tampoco pudo ser asumido: "Se comprometieron a que este lunes 27 iban a pagar el reajuste de agosto, los sueldos impago y el bono de Sanidad, que es una suma no remunerativa de 4 mil pesos. El lunes pagaron solamente el bono a unas 10 personas. A los que van a preguntar les contestan que no pudieron pagar porque ingresó una demanda o que intervinieron las cuentas por un juicio de una ex empleada. Desconozco, pero no creo que judicialmente sea tan pronto una intervención en las cuentas de esas características, sobre todo cuando ellos se presentaron como inversores".

Mientras tanto, se suceden situaciones inciertas, y aún no se presentó el detalle de quiénes conforman la nueva composición accionaria y otros datos que clarificarían el escenario: "El problema mayor que están teniendo es conseguir médicos, porque dicen que los accionistas anteriores les inculcan a los profesionales que no vayan a trabajar a la clínica. Hay cada vez menos personal porque los compañeros están buscando una salida laboral para poder seguir viviendo. Hay gente que alquila, tienen hijos. Están viniendo muy pocos, vienen unas horas y se retiran. Estaba atendiendo solamente Marcos Arana en consultorio, pero no se si sigue yendo. Estaban hablando con algún laboratorio, algún bioquímico y equipos de rayos, pero no hay nada" explicó la dirigente gremial.

Bravo consideró que "los recibos de julio son una vergüenza, y a algunas compañeras les sacaron cinco o diez años de antigüedad". 

La conclusión de la referente del sindicato está ligada a un complejo panorama a futuro: "Sin dudas, están buscando el desgaste para que renuncien y no tener que echarlos. Tengo mis dudas de que no sean los mismos que se fueron y que están manejando esto de atrás, porque no presentaron ningún papel".