Para la Rural "estamos en el fondo del mar" y con "un protocolo de Bolivarización"

La Sociedad Rural de San Pedro se expresó en contra de la intervención del grupo Vicentín por parte del Estado Nacional a través de un duro comunicado. 
Para la entidad que preside Edgardo Salmoiraghi, la medida es "un flagrante acto de irresponsabilidad", a pesar de que la empresa abrió un concurso preventivo con una deuda declarada de más de 1300 millones de dólares. 

El principal acreedor de la empresa es el Banco Nación, al que la cerealera le debía 18 mil millones de pesos. Un informe oficial indica que existió una maniobra fraudulenta de la firma en complicidad con el gobierno de Mauricio Macri (del que fue su principal aportante de campaña)  y del directorio de la entidad financiera. 
El presidente Alberto Fernández anunció hoy la firma de un Decreto de Necesidad y Urgencia para la intervención del grupo cerealero Vicentín y anticipó que remitirá al Congreso un proyecto de ley de expropiación para afrontar el proceso de concurso preventivo que podría derivar en su quiebra.
En el comunicado, la Rural califica al Presidente como "un Superman Nacional y Popular que nos dice que hagamos lo que él no hace", y sostiene que Argentina "está en el fondo del mar", ante un proceso de "Bolivarización". 

Este es el texto completo:
"Los argentinos estamos asistiendo a otro momento histórico. Lamentablemente la pandemia de Coronavirus que se ha enfrentado con decisión, y ha colocado a la sociedad ante la incómoda posición de tener que aceptar todo sin poder oponer la más mínima duda ante todo dispuesto e impuesto, se encuentra ahora más agrietada que nunca y se consolida un camino en el que los efectos colaterales del Covid-19 empiezan a provocar los síntomas que, lamentablemente muchos sospechábamos.
Hay un problema sanitario, en toda la humanidad. Nadie puede negarlo. Pero transcurridos los primeros meses de del aislamiento, la fase que viene, trae consigo otras recetas en las que rigen los manuales de quienes "infectaron a nuestro país durante una década" y empiezan a encontrar el mejor escenario para avanzar a paso redoblado. 
El Presidente Alberto Fernández, erigido en un "Superman Nacional y Popular" que nos dice que hagamos lo que él no hace, anunció con gran alegría la presentación de un proyecto para expropiar la empresa privada Vicentín.
Estamos en el fondo del mar. Todos los números de la Argentina son alarmantes. El gobierno emite desenfrenadamente mientras la mayoría de las pequeñas empresas no puede pagar sueldos y los trabajadores de clase media, no pueden trabajar o cobrar. 
Consideramos este anuncio, un flagrante acto de irresponsabilidad que no puede mantenernos callados, otra vez. En un país democrático una expropiación no tiene sentido y menos aún cuando está en marcha proceso preventivo en el que el propio Estado a través del Banco Nación es un acreedor más.
Hay otras ofertas y otros caminos para salvar a Vicentín, pero el gobierno ha encontrado en el eslogan de la "Soberanía Alimentaria", una excusa perfecta. No aparecieron con la misma rapidez, para expropiar las empresas de Cristóbal López, que también pusieron en jaque a familias enteras de trabajadores con una enorme deuda hacia el Estado.
La foto hacia el Mundo no puede ser peor: un Estado quebrado que no puede resolver su propia quiebra intentando arreglar con recursos que no tiene, un negocio que requiere centenares de millones de dólares sólo como capital de trabajo y varios más para estructura. 
El Congreso de la Nación debería exponer con argumentos y libertad las razones para que esto no avance, pero lamentablemente, los antecedentes nos hacen ser desconfiados ante cualquier chance de que ésto suceda. 
Se veía venir, se sentía y se activa el protocolo de la "Bolivarización", con velocidad y atropello. Es uno de los primeros golpes estratégicos de un gobierno para el que el esfuerzo privado es despreciable. Lamentablemente, continuará..."