Guadalupe González a "El Diario Vasco": "Amo las flores del Himalaya..."

El Diario Vasco, uno de los medios informativos más importantes de esa región española, publicó esta Navidad una extensa entrevista a la sampedrina Guadalupe González, radicada en San Sebastián desde hace algunos años.
Guadalupe es, actualmente, "jefa de expediciones" de una agencia de viajes que llega, por ejemplo, al Himalaya o al desierto de Kalahari. A continuación, publicamos la nota completa que, bajo el título «Amo las flores de los viejos reinos del Himalaya. Y a un pajarillo, el malaquita», firma la periodista Begoña del Teso.

 

"Nació hará unos 40 años en la provincia de Buenos Aires. En Rincón de San Pedro Dávila de los Arrecifes, junto al río Paraná. Su madre era maestra rural y para ir a su escuela hacía autostop a diario. Lupe recorría 8 kilómetros ida y vuelta a y de su colegio. Su abuela, Nella, italiana, les hizo a ella y a sus hermanos soñar con el mundo todo. Hoy su nieta es guía de viajes, es corremundos, es pionera. Y hace nada, instalada en Donostia con su amor vasco dos o tres años atrás, la jefa de las expediciones de Dinka Travel, agencia online.

- El malaquita... ¿no es la variedad de martín pescador más pequeña que acaso exista?

- Lo es. El 'alcedo cristata' es casi un juguete. Entraría entre tu dedo pulgar y tu índice. Africano, de un azul metálico. Tiene un pico muy grande. Y un pariente muy especial, el martín pescador malgache. También me maravilla el águila volatinera.

- No la conozco...

- Como el malaquita, es africana, pero en su vuelo alcanza la península Arábiga. Maravillosa cazadora. No tiene cola así que resulta fácil de detectar porque su vuelo es algo estrambótico puesto que se diría poco estable.

- ¿Y esas flores de los antiguos reinos del Himalaya?

- Acabó de regresar de Sikkim, uno de esos reinos. Independiente hasta que en 1975 se convirtió (por referéndum o anexionado, depende de quién lo cuente) a La India. Desde 1642 reinó allá la dinastía Chongay. Estamos a los pies del Himalaya y no es fácil entrar. Es un lugar cerrado si no tienes los permisos pertinentes. El Himalaya lo rodea por el norte, el sur y el oeste. 28 montañas, 21 glaciares. Y las flores... Hay miles, millones. En valles que son patrimonios de la Humanidad. Pequeñas, bellísimas, fascinantes en sus colores. Resistentes. Mucho. Para sobrevivir en esas alturas y esas nieves. Resistente como sus hermanas del desierto. A miles de miles de miles de kilómetros de distancia.

- ¿En el Kalahari?

- Allí. En el África Meridional. Donde habitan los joisán, un pueblo viejo como de 130.000 años. El Kalahari, limitado por los salares de Makgadikgad. Botsuana, Namibia, Sudáfrica. Y sí, la flor del desierto. Resistente como los aloes, como toda vida que lucha por seguir ahí. Échale una gota de agua y...

- ... Se abrirá para recibirla como un regalo de las alturas. Porque para ella, en esas arenas inmensas, es lo que es. Pero tú antes de estar al frío abrigo del Himalaya y saber que tu corazón late mejor en África fuiste joven pionera en Ushuaia, en la Tierra de Fuego.

- Nella, nuestra abuela italiana, nuestra soñadora, nuestra contadora de cuentos y mapas tuvo la culpa. La culpa de que yo me diplomara en Turismo en la Universidad de la Patagonia Austral. De que descubriera el bosque subantártico. Con sus lengas o robles blancos. Sus ñires o hayas antárticas. Te paras tras los ventanales y en otoño, uno de los otoños más bellos del mundo, ves día a día cómo cambia de color. Sí, fui pionera. Siempre ha habido disputas entre Chile y mi país por esos paraísos australes. Argentina primaba a quienes querían asentarse allá. Yo quise. Viví seis años trabajando en un hotel. Seis años de inviernos durísimos y veranos increíblemente luminosos. Seis años en los que nadie habló de fronteras porque todos éramos 'criaturas patagónicas'.

Los DINKA
A las orillas del Nilo.
Allí se asentó en el siglo X este pueblo indígena del Cuerno de África formado por 21 grupos diferentes. Agricultores. Pescadores. Ganaderos. Su dios, Nhialac, primero creó a la mujer y luego, al hombre.
- No perdías el tiempo. Viajaste a Francia a aprender francés. A Londres por el inglés. A Italia para...

- ...reclamar la nacionalidad italiana que nos pertenecía por, una vez más, Nella. Llegamos mi hermano y yo a unas oficinas institucionales absolutamente tecnologizadas. Éramos unos críos. Vestidos casi como los emigrantes que hicieron las Américas. Llevábamos viejas fotografías, cuadros de las montañas italianas pintados, con nostalgia, por la familia. Los funcionarios alucinaron. Se compadecieron. No podíamos ser otra cosa que descendientes de aquellos que partieron. En unas horas éramos italianos. La gente del pueblo nos acogió, nos invitó. Pasamos años felicísimos en Italia.

- Al tiempo, tu geo/emocional/localizador te sitúa en Barcelona.

- Y conozco en una cena a los aventureros de una agencia de viajes, Kananga, que me propone coordinar un safari en Kenia y Tanzania.

- Nunca habías pisado África.

- Pero fue bajar del avión, oler Á frica, que huele como no huelen otras tierras, y saber que mi corazón y destino pertenecían a ese continente.

- Nostálgica de aquellos tiempos cuandolos viajeros iban por el mundo con un buen libro de viajes bajo el brazo.

- Y no con las cámaras colgando del cuello y la palabra 'pobrecitos' colgada de los labios. A veces respondo con ferocidad según a qué tipo de turista. Me espanta, por ejemplo cuando miran a esas bellísimas mujeres dinkas y sueltan 'fíjate cómo van vestidas', sin darse cuenta de que quienes no nos hemos hecho uno con el clima, los colores, el aire de África somos nosotros con nuestras cremas solares de 50% de protección y nuestras botas de trekking. Ah, odio 'fotografiar tribus'. ¿Te imaginas que vinieran a Donostia o Albiztur a 'fotografíar vascos'? Mis viajes son de Naturaleza. Pronto llevaré a unos viajeros de verdad a una experiencia de meditación al Perú. Donde, fíjate a cuánto llega nuestra ignorancia geopolítica, están anulando viajes por la situación en ¡Bolivia, Ecuador y Chile! También nos los anulaban para Botsuana cuando el évola. ¡Llegó a Madrid y nunca allá!

- A Perú vas como Dinka Travel...

- Tres años llevo en esta ciudad. Enamorada. Gracias a una amiga, Claire, de Viajar a la Carta, he fundado mi agencia. Para navejar por el Pasaje Drake, llegar a los Apalaches o descubrir si Lemuria existió. O no".