Bomberos controló otro voraz incendio en el basural

El basural municipal fue escenario, nuevamente, de incendios durante las últimas horas.
Una dotación de Bomberos Voluntarios, a cargo de Román Montenegro, con el apoyo de personal y maquinarias municipales, logró controlar en Navidad un voraz siniestro que provocó importantes daños.

"Concurrimos en varias oportunidades. Ayer, debido a la gran cantidad de humo y fuego, se trabajó en conjunto con personal municipal con una pala mecánica y dos regadores con agua, más el cisterna" explicó Montenegro en "Equipo de Radio". "Con las máquinas van dando vuelta la basura, porque es muy difícil apagarlo. Se necesita gran cantidad de agua y remover. Estuvimos dos horas y algo en el lugar, hasta extinguir la totalidad de las llamas" precisó.

Pérdidas
El Movimiento de Trabajadores Excluídos emitió un comunicado en el que expresaron "su bronca e indignación, al ver como se quemaron decenas de bolsones con materiales reciclables que habían sido
recuperados y que terminaron reducidos a cenizas a raíz de los reiterados incendios que se produjeron en los últimos días en el basural a cielo abierto de nuestra ciudad".
En este contexto ratificaron "el reclamo al Estado Municipal para que ceda un espacio de trabajo digno a los recicladores y que amortice las pérdidas sufridas por decenas de trabajadores del reciclado en estos días tan sensibles del año".
Además, recordaron el impacto ambiental de la incineración de basura: "En cada incendio que se produce en nuestro basural se queman una mezcla de materiales descartados de todo tipo. Esto genera la liberación a la atmósfera de sustancias químicas persistentes, tóxicas y bioacumulativas, como las dioxinas y los furanos; ambos extremadamente dañinos para la salud y el ambiente. A su vez producen una fuente importante de contaminación con mercurio u otros metales pesados, hidrocarburos halogenados, gases ácidos, etc. Por encima del daño inmediato, estos gases agravan el calentamiento global".
Particularmente, agregan "las dioxinas se consideran "super contaminantes", generadas solo en el proceso de incineración, producen un daño irreversible en el ambiente hasta kilometros de distancia de la chimenea, incluso generando peligros que afectan a la leche materna.