Un fósil de mastodonte para el museo

Parte de un “colmillo” o defensa de un mastodonte fue cedida por el Sr. Alfredo Cuels a la colección del Museo Paleontológico de San Pedro.
La pieza, un fragmento de unos 22 centímetros de longitud y unos 15 centímetros de diámetro, formó parte de una de las defensas de un ejemplar de Stegomastodon platensis (o Notiomastodon para algunos autores) que habitó en la zona de Vuelta de Obligado, ya que el fósil fue extraído en una cantera cercana a la localidad.

Hace varios años atrás, Alfredo Cuels trabajaba en una cantera que se encuentra ubicada en el camino de tierra que lleva al castillo de la familia Obligado. En ese lugar, oportunamente explotado por la Empresa Eligio Biscia, observó la pieza fosilizada y la mantuvo durante años en su casa, hasta que decidió acercarla al Museo Paleontológico para su conservación y puesta en valor. 


Quiénes fueron los mastodontes?
El grupo de los Proboscídeos, al cual pertenecieron los mastodontes sudamericanos, se originó en el Norte africano durante el Eoceno, para luego dispersarse por Eurasia y, más tarde, por América.
Arribados a nuestra zona vieron favorecido su desarrollo al encontrarse con amplias zonas abiertas, abundantes pasturas y cuerpos de agua.
Mientras que otras especies colonizaron los Andes y la región sur de Brasil, Stegomastodon platensis habitó la llanura pampeana durante el Pleistoceno medio a tardío.
Estos animales, parientes prehistóricos de los elefantes actuales, poseían defensas largas, sin esmalte en los adultos, curvadas en los machos y más rectas en las hembras.
Desde el equipo del Museo Paleontológico agradecieron al Sr. Alfredo Cuels por haber acercado el material fósil, ya que de esa forma se contribuye al crecimiento del patrimonio paleontológico de San Pedro.