Ladowoski relató el incidente que terminó con la muerte de Bianchi

El teniente Carlos Ladowoski, absuelto ayer en el juicio por jurado por el homicidio de Jonathan Bianchi, habló hoy en el programa “Ojo al Dato”, de La Radio 92.3. 
El efectivo policial relató los hechos ocurridos el 1 de noviembre de 2015, en Pueblo Doyle. Además, adelantó que avanzarán en una causa contra la Dra. Viviana Ramos, titular de la UFI 11. 

“Estaba muy tranquilo, había calles que no se podían transitar porque había llovido. Cuando nos dirigíamos de regreso a San Pedro habiendo cumplido la recorrida, salíamos a la ruta, hacemos un giro a la estación de servicio como saludo y vemos una moto cargando combustible con dos personas que nos llamó la atención” indicó el efectivo. 

Con relación al procedimiento en sí, agregó: “Sale la moto a la ruta, totalmente desarmada, con faltantes de plásticos, sin luces, sin patentes, se veían que eran dos menores, sin casco, en la ruta. Se hizo prevención, identificándolos. Era un operativo ordinario. Se le pide la documentación.  Estábamos haciendo las preguntas de rigor: nombre, apellido, adonde van. Carecían de todo tipo de documentación, un cable oficiando de arranque. Teníamos indicios de sospechas. Se ponen nerviosos, no saben contestar. En ese momento eran dos menores de edad. El conductor 15 y la menor 12. La chica sale corriendo y nunca nos enteramos de quién era. Le dimos la voz de alto y no acató. Continuamos con el procedimiento”.
El incidente previo al tiroteo que terminó con las heridas mortales a Bianchi surgió por la reacción de los familiares: “Vienen tres atacantes y reconozco a Jonathan Bianchi, a Almirón y a otra persona que empezaron a tirar piedras. Intentamos utilizar la persuasión verbal, a tranquilizarlos. Venían gritos, amenazas, agresiones verbales y piedrazos. Nosotros tenemos un protocolo de trabajo que dice que primero tenemos que agotar la persuasión verbal y si no da resultado la fuerza física para reducir al individuo y por último recurso utilizar el armamento. Se agotó la persuasión verbal. Hubo agresiones con armas impropias como piedras o palos. No nos podíamos trenzar en lucha porque cometeríamos un error porque eran tres contra dos. Estaba legalmente acreditado para utilizar la escopeta provista por policía que utiliza cartuchos con postas de gomas que se usan en los disturbios. En mi caso particular, mi forma de trabajar es utilizar el primer cartucho con estruendo, sin perdigones de gomas. Utilizo la disuasión para no llegar a mayores. No tuvo ningún efecto, continúan, segundo y último disparo con escopeta en forma voluntaria no hiero a nadie. Es más no hay ningún familiar lesionado con perdigones de gomas. Ahí se nota el grado de razonabilidad con la que se trabaja.”
En momentos en que intentaban subir al móvil para retirarse del lugar, algunos de los manifestantes bloquean la entrada al compañero de Ladowoski. “No lo dejan subir a mi compañero al móvil y cuando hago un golpe de vista me choca una moto a toda velocidad viniendo de Arrecifes, del lado izquierdo. Me despide unos metros. Veo todo negro, estoy arrodillado, la escopeta tirada al lado mío y se me vienen los cuatro individuos. Que eran el mayor de los Bianchi, Jonathan y el menor que había parado con la moto, entre otros.  Se había transformado en un procedimiento de alto riesgo, cuando hay un riesgo letal e inminente. Hago fuerza y salgo con la escopeta corriendo para el lado de San Pedro, y ahí no sabía si mi compañero estaba muerto o vivo”.
De acuerdo a la narración del policía, fue trabado desde atrás y cayó al pavimento, para luego ser arrastrado, ya que no quería dejar la escopeta.  
“En ese momento alguien salta por arriba mío y se pone del lado derecho, en donde tengo la pistola reglamentaria. Siento el manotazo. El autoreflejo es llevar la mano a la pistola para que no me la saquen y pierdo la escopeta. La pistola ya estaba en el aire, puedo retenerla porque era uno contra uno. Era Carlitos Bianchi, hoy detenido. Salgo corriendo nuevamente, pero era como los rugbiers cuando está con la pelota y tienen a todos encima” comparó.
Los disparos que provocaron las mortales heridas a Bianchi se produjeron, según dijo “por el forcejeo, del ir y venir”. “En ningún momento realizo los disparos del armamento, pierdo el empuñe principal del arma, porque el que estaba mejor posicionado era el mayor de los Bianchi. Era mano contra mano y uno que me golpeaba en los antebrazos diciendo “soltá, soltá, hijo de puta…”
Los disparos “pasan muy cerca de mi cabeza” recuerda, y reflexiona: “Podría haber ido a mi cabeza, al vecino que estaba en la estación de servicio, o a cualquier lado. El arma tenía el seguro, pero fue imposible accionarlo en ese momento. El arma para un policía es la vida. Estamos cansados de ver hechos en los que le sacan la vida a un policía y le quitan la vida. Llevar el arma de un policía es un trofeo para un delincuente”.
Ladowoski dejó también un pedido para los habitantes del pueblo en donde se registró esta situación: ““La gente que vive en Doyle se encontró con esta situación desagradable. Los dominó el temor, el miedo, gente acostumbrada al delito. El núcleo familiar está regido por la violencia y el delito, lamentablemente. Esto no encontró resistencia de ningún lado. Las autoridades hicieron la vista gorda, aún hoy después de todo lo sucedido. Hoy Doyle no tiene seguridad, no tiene un destacamento policial con efectivos de seguridad. No dejemos sola a la población de Pueblo Doyle, espero que llegue al gobierno. No dejemos solos a los vecinos. No hagamos lo que ya hicimos. Lo pido como ciudadano y como policía”.
Finalmente, confirmó que junto a su abogado, Hugo Lima, irán a la Justicia para denunciar la actuación de la Fiscalía: ““Por el momento no tengo pensado volver a la policía. Vamos a tomar las medidas correspondientes contra la Fiscalía en si por las faltas cometidas, las irregularidades en las actuaciones. La señora Fiscal tuvo todo el tiempo del mundo para corregir los errores que se cometieron.  Incluso, la Justicia ha trabajado en forma ilegal, y vamos a tratar de probarlo. Estaba marcada una animosidad muy prejuiciosa, no contra mí, pero si contra la policía. Eso se vio en toda su gestión, y más con este caso” sostuvo.

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