2.5.17

Motochorros dejaron a una mujer con traumatismo de cráneo y fractura de clavícula

Una mujer de 44 años sufrió traumatismo de cráneo y fractura de clavícula luego de ser interceptada por motochorros. 
El grave hecho fue cometido en Av. Sarmiento y Boulevard Paraná, a la altura de la escalera que baja al Club Pescadores, alrededor de las 20. 

Los delincuentes le arrebataron la cartera a la mujer, la tiraron al piso y siguieron su marcha. 
Una ambulancia trasladó a la herida al Hospital, en estado reservado. La UFI 5 investiga el hecho.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay policia local apostados en esa zona.

Anónimo dijo...

La UFI 5 investiga el hecho. jajajajajaja. Me imagino al jefe gorgori anotando en la máquina de escribir invisible

Anónimo dijo...

Y los fiscales y jueces que opinan de esto? Hasta cuando vamos a vivir con estos degenerados que actuan con total impounidad?

Flavio dijo...

De lunes a viernes cazanos pobres en moto
Sabado domingo y feriados zona liberada

Anónimo dijo...

La policia local trabaja hasta las 6 de la tarde aproximadamente. Mas tarde no trabajan haber si les roban ! Si soon criaturas !! Jaj

Anónimo dijo...

Y sin chaleco dios los proteja.

Anónimo dijo...

En tanto no haya una actitud firme de los distintos responsables de brindarnos seguridad (incluyéndose la justicia primordialmente), día a día la situación va a empeorar; esa es la tendencia que se observa. Cualquier ciudadano de nuestra ciudad puede darse cuenta de ello, simplemente con echar una mirada a lo que viene ocurriendo en los últimos meses. El delincuente literalmente está cebado. Sabe perfectamente que haga lo que haga no implica grandes riesgos, porque si logra "zafar" del escenario en que cometiera el hecho, difícilmente se lo busque; y si tiene la mala suerte de ser apresado, bueno, sabemos lo que pasa luego con el sistema de justicia: en pocas horas está en la calle. Es verdaderamente un círculo vicioso. El ciudadano está totalmente desvalido; no sabe que hacer, a quién recurrir. Históricamente la Policía y la Justicia fueron las instituciones a las que acudíamos para resolver conflictos de esta naturaleza, hoy no lo podemos hacer porque sabemos el resultado. El delincuente goza de todos los derechos y garantías que le ofrece el sistema procesal, la víctima ninguno, tiene que optar por esta encerrada en su casa, salir de día y adoptando innumerables medidas. Había una esperanza de cambio, pero se diluyeron, fueron promesas. Todo sigue igual o peor. EL OBSERVADOR.